19.3.10

la leyenda de dos

     
                                                       

mi corazón partía hacia su limite en el golpe radiante de su vida

 flashes de luces van presurosas es leyenda eterna a mi costado

5.3.10

3.

la rama no sabe besar,
comprende -sin embargo-
que existen formas variadas,
dilata su tallo,
su hoja se moja,
cantan los pájaros,
y nada perece.


1.3.10

guerras del ciclo

Hay un discurso político-social para cada época. Un modelo que se apertura desde la guerra, artefacto por excelencia para rendir cuentas a Dios o al Diablo desde hace milenios. Foucault solía interrogarse sobre la validez de dicha guerra en las relaciones de poder del mundo. Cómo la guerra frontal e indirecta podía configurarse como el medio que usan los dirigentes del Estado para someter las intenciones reaccionarias-criticas de procesos políticos- de cualquier pueblo. Mientras la población se mantenga vigilada ésta no podrá rebelarse ante el aparato de Poder. A éste tipo de poder que somete incluso a la naturaleza, para contrarrestar “humanidades”, le llamó precisamente bio-poder.


No se trata de abolir discursos de derecha, ultraderecha, izquierda u ultraizquierdas, sino de destruir posibles rebeliones reflexivas que nazcan en el mismo seno del pueblo. Se trata de un derecho que no existe porque quienes ejercen el derecho son los primeros en detentarlo. Existe una impunidad carcomiendo todos los contrapuestos al sistema, y una estrategia de fondo que es en realidad el esquema siguiente: ciudadanos que no desmantelan esas estrategias políticas, -dentro de la diplomacia activa, mítines de turno, declaraciones de programas en los medios de comunicación, opiniones servidas en las conversaciones de calle, que adquieren tintes no objetivos, y crean divisiones evidentes entre los que debaten-. Creo que los gobernantes se mantienen gracias a la legitimización histórica de los discursos que les preceden. Por ello, acabar de una vez con la historia de los conceptos vigentes, para crear otros que vayan en consonancia con un nuevo paradigma, sería lo necesario. Sería desde luego, un inicio radical. Ese doble discurso que aparece en todas partes, dónde garantizamos beneficios y ofrecemos iniquidades en el trayecto, donde nos comportamos como santos de iglesia manchando nuestra credibilidad social de manera pública y notoria. Donde decimos que está mal lo que hace alguien pero no miramos lo que hacemos en nuestro patio. Dónde nos apresuramos a hablar de amor al prójimo pero matamos cualquier intento de conciliación ideológica con aquel que requiere un canal para retroalimentarse. El choque no es fatal siempre. Si tú propones una tesis, siempre, pero siempre habrá una contraposición de parte de los oyentes del auditorio. Reafirmarla constantemente, con miedo a escuchar sus cuestionamientos es negar conocimiento potencial que incluso pueda darle revisión a la teoría planteada. Por ejemplo decir, y por qué no me pregunté aquello? ¿es posible que no haya determinado aquella técnica o esa método? ¿Quizá me equivoqué de clave? ¿se encuentran otras vías para llegar a la luz?


Foucault decía que había que “defender la sociedad” de los diversos ataques vigilantes y represores que nos custodiaban. Yo opino que el estudiante que debate sobre las nociones político-sociales existentes debe hacerse la siguiente pregunta: y como puedo yo defender la sociedad si estoy absorbido por un saber que lleva años nutriéndola legalmente? Esto es precisamente un escenario que no quisiera que se manejara por los discursos que hoy mueven a cientos: el sistema que defiende el capital, y el sistema que defiende la unión de todos los bienes intelectuales y materiales. Ninguno ha demostrado ser mejor que otro en un amplio margen, no, solo han sido proyectos que no han tenido una culminación importante, ya que no han beneficiado a la mayoría, sino a los particulares. A los particulares que ganan poder dentro de dichos sistemas. Por qué, a fin de cuentas, ¿quién no disfruta de una cuota de poder, sea ésta pequeña o grande? La alternativa o quizá respuesta, es alejarnos de los patrones culturales que infunden temor y castran toda posibilidad importante para surgir de las cenizas. Que anulan toda posibilidad para crear otros presupuestos acordes a una naturaleza inmensa y perfecta. Entonces, dejen de preocuparse. No es solo la bomba de Hiroshima el único ejemplo de violencia humana, también lo son aquellos conocimientos que promueven la involución mental. Aquellos discursos de poder que fomentan la pasividad, el dejarse ir a lo efímero, al no cuestionamiento de las políticas habidas, aquellos discursos que evidencian un “no te atrevas a ir más lejos” .Aquellos modelos culturales elaborados para mantenernos distraídos. Todas esas estrategias calculadas meticulosamente para no hacernos verdaderamente libres. Las estructuras de autoridad nos restringen. Nadie posee el dominio de su propia vida. Todos van por la senda vigilados constantemente por el gran stablisment. Estamos en guerra permanente. Nos abalanzamos contra la naturaleza. Contra nosotros y los otros, y lo que hemos creado para sobrevivir. Contra todo eso que creemos que es “civilización”. No la conocemos todavía. Todos buscamos la salvación, la supervivencia. Para concluir hay que colocar lo que dijo Clausewitz: la política es la continuación de la guerra por otros medios. No es necesario el uniforme de soldado para demostrar que estamos en guerra. Estamos en guerra permanente, desde el primer momento en que lloramos cuando nos golpean el culo al nacer.

28.2.10

2.


reconozco evocaciones de otros aires nublados,
ése doxa importante que habita con nosotros desde el nacimiento
reconozco la evocación principal de la vida de alguien, de mi vida herida 
y todas sus glorias guardadas en papel

 si el corazón resbala en un mundo desolado, ya todo está hecho

16.2.10

matemáticas del ciclo

Aquellas propósiciones matemáticas derivadas de mentes extraordinarias pueden ser importantes pero mucho mas aquellas que convierten criterios en actos simbolicos de gran envergadura. Si un presidente cumple con la paz ya se crea un todo del conjunto predicho. Si las sociedades se entienden matemáticamente, ¿por qué tantas desviaciones de su recta?
Por ejemplo, ésta tarde había pensado en las coyunturas de nuestra realidad ¿aparente? y me temo que la conclusión fue definitiva: nada se presenta de forma real. El teorema es un fraude. Puesto que todo es un show para entretener a la granja me dije que había que decidirse por construir un conocimiento matemático válido y duradero sin intromisiones o juegos socio-politicos. Pues claro, la matemática se reserva el derecho de admisión y no dejará que entren números señalados como espejismos fatales. ¿Yo pienso, y luego existo? No. Pienso, pero estamos muertos y disueltos en el agua de lo posible ya que el azar, lo probable, la invención verdadera, no tiene sentido en un sistema plagado de vigilancias en todas sus áreas dónde no sé pueden negar las teorías que de él nacen. Todo es un guión que nadie percibe claramente. Si escuchan se darán cuenta que alguien siempre está ahí escudriñando en suspenso. No sé si me han comprendido, pero ¿no sienten que la casualidad a veces es traicionera? De repente un punto entre todas las coordenadas se acerca a otro de forma tan apasionada que da miedo.
Sumo con énfasis todas éstas observaciones trazo a trazo y me detengo en el equilibrio o en la variable intermedia que no molesta a los puntos de violencia que comienzan una y otra vez a enjuiciarnos como justos por pecadores. Es un conjunto sin intereses que me mantiene segura de los extremos de la línea, por los momentos. Parece que no hay nada representativo en éste "escribir" proposiciones novedosas, precisamente a ésta hora invocando que se vuelvan un trascendente discurso. No me malinterpreten, no, pero ahora mismo aumenta la frecuencia en un cincuenta por ciento o más de conflictos bélicos, así que no quiero teorizar hasta que mi memoria entienda como es que un Premio Nobel de la Paz puede levantar futuras ofrendas de muerte.
Fijense, la segunda Ley de Newton establece que la fuerza de es proporcional a la aceleración porque un cuerpo sometido a la fuerza F ejercida por la masa M de la tierra adquiere una aceleración de la gravedad
g=F/m
de la ley de atracción, el valor F/m es igual a GM/R al cuadrado por lo que en este caso, la aceleración de gravedad es g= GM/R al cuadrado.
Luego El Principe de Maquiavelo puede coaccionar a sus súbditos para mantener la estabilidad social en su Estado.
¿Libre albedrío, fruto del árbol, Dios sin corona, limbo de nociones netamente físicas?
¿Dónde coño estamos?

15.2.10

La contrahistoria de la lucha de razas


El racismo alcanza niveles institucionales. Los Estados en ninguna parte del mundo, descartan roces contraculturales. Durante la postulación del actual presidente de Estados Unidos Barack Obama, se percibió el grado de dificultad por aceptar el discurso de un futuro presidente “de color”. La eminencia ideológica de los grupos políticos conservadores, de la tolda republicana sobre todo, se sentía invadida profundamente por el cambio de un orden “sajón” que siempre estuvo afincado en sus agendas. Nunca antes había llegado a la presidencia de la republica un hombre negro que de alguna forma amenazaba sus tradiciones. En cierta forma se trataba de una variable diferente dentro de una ecuación que siempre había sido admisible y poco cuestionada. Sin embargo, el Estado lo tomó bien, y no se vislumbraron aparentes coyunturas raciales de algún tipo, sino que su propuesta obtuvo un alcance significativo dentro y fuera de sus fronteras. Quizá por la desventaja social que siempre ha tenido la raza afroamericana, ésta le legitimó apoteósicamente, puesto que creyeron contar con un “poder confiable en sus manos”. Las cosas no siempre funcionan en términos tan sencillos dentro de la política. Los organismos económicos validan la venta de un “producto ideológico” en cada tiempo, y región. Por tanto, no me cabía duda que solo eran apariencias “ovales”. No se trataba de un negro en la casa blanca, sino de una fachada más amable para decretar poderes que siguen siendo neoliberales. Hasta la fecha se nota la demagogia cada vez más fructífera.

La muerte y el miedo son usados como mecanismo de poder en una sociedad que vive esperando un milagro de líderes avocados a sus individualidades. No existe una regularización de sus acciones más que un sondeo público que en realidad no es nada porque no domina realmente las instancias del poder. Llámese sistema democrático o participativo, el que camina por las calles sigue preguntándose que construirá el gobernante de turno, para satisfacer sus demandas civiles correctamente. El poder actúa como un punto extendido dentro de una cadena y se distribuye plácidamente sobre lo que se considera dignidades personales o colectivas. Lo hace porque no tiene miedo. La posición de poder se asienta cómodamente porque las figuras de autoridad refuerzan o defienden sus actos. No se levantan contra ellos de ninguna forma. El peatón no lanza piedras contra la máxima casa del Estado porque de inmediato es condenado. Este sistema casi- y digo casi porque somos cómplices hasta que se anide el cambio de orden establecido- tachado de método de la barbarie, condiciona los aparatos económicos que reproducen riqueza para algunos y miseria para otros. Los burgueses no se conmueven ante la filosofía extraoficial y los declarados defensores de la conciencia de clase se superan a sí mismos con las armas cayendo en la comedia Dantesca. Algunos se instauraron dentro de las áreas del proxenetismo y todavía gritan a viva voz: …luchar por la libertad de los pueblos del mundo…
y continúa el eco…

escandalosamente.

14.2.10

Crecer


Cuando allá en las calles, comienzo a reconocer aires disueltos por el llano suelo, comprendo la señal que me somete. Se nota que lo que observo, no es mas que enseñanza suspendida en el tiempo, poderosos lazos anclados a la orilla de un lago galano. Desde éste día, aminora la marcha del mismo dogma. Alas de ángeles completan la evidencia.


Leo la vida.




Hay determinados momentos del año en que los árboles escuchan.